Una guía honesta para entender de dónde salió la Biblia que tiene en sus manos: su origen, su formación y su relevancia.
Usted la ha leído toda su vida. Pero ¿alguna vez se preguntó cómo llegó hasta usted?
¿Quién decidió qué libros incluir? ¿Cómo sobrevivió dos mil años de copias hechas a mano? ¿Por qué su traducción dice una cosa y la de su vecino dice otra?
Este no es un libro de teología complicada ni un manual para expertos. Es la explicación accesible que siempre necesitó: cómo se formó el canon, cómo viajó el texto a través de tres idiomas antiguos, qué hacemos con los manuscritos que no tenemos y las traducciones que sí tenemos, y por qué nada de esto debería debilitar su fe, sino fortalecerla.
Porque entender la Biblia no es un lujo de eruditos. Es el derecho de todo creyente.
«La Biblia fue escrita para nosotros, pero no fue escrita a nosotros».
«Donde la Biblia es literaria, yo no puedo ser literalista».
«Conocer la historia del texto es el primer paso para amarlo con honestidad».
«La iglesia no es la madre de la Biblia, sino su hija; no es la creadora de su autoridad, sino el testigo que la reconoce».
«Toda traducción es ya una interpretación, sin excepción».
«Que un texto sea literario no lo vuelve falso».
«La Biblia es infalible en lo que quiere comunicar, no en lo que el lector moderno quiere que comunique».
Doce capítulos en cuatro movimientos: del silencio de Dios que se rompe, al arte de leer cada texto como pide ser leído.
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